Ficha Actividad

El Lucero

APROXIMACIÓN

Desde Alcalá de Guadaira, tomaremos la autovia A-92 dirección Granada, posteriormente tras pasar a la altura de Loja, se toma el desvío de Alhama de Granada por la C-335. Una vez llegados a Alhama seguiremos dirección a Játar (en el centro del pueblo veremos una bifurcación, donde debemos tomar la de la derecha dirección Vélez Málaga) cuyo desvío veremos a un Km. y medio aproximadamente. Una vez llegados a Játar, cruzaremos todo el pueblo y una vez lo dejamos atrás, a unos 2 kms aproximadamente, veremos un camino asfaltado que sube a la derecha, en cuyo final dejaremos los coches, para tomar a pies de la Majada de Retameros el sendero que nos lleva a la Venta López.

ITINERARIO

Comenzaremos nuestro itinerario en una senda que parte desde unas ruinas situadas al inicio de la Majada de Retameros (Junto a unos corrales y caserío). Aquí el sendero va ganando altura y las vistas cada vez van siendo más llamativas, tras coronar el correspondiente collado, veremos las ruinas de la denominada Venta López, por donde pasaremos perdiendo altura hasta llegar al cauce del río.

Una vez en este, giraremos a la izquierda, ya por una pista, la cual tras un ascenso nos llevara a otra bifurcación donde cogeremos a la derecha, donde tras varios kilómetros podremos disfrutar de las vistas y del bosque de pinos que nos rodea, así como del agradable olor del romero, que por todo el recorrido nos rodea.

Tras otra bifurcación que tomaremos a la izquierda, llegaremos a una cantera, la cual llamará la atención por su blanco colorido, desde aquí y tras un breve descenso iniciamos tras la aproximación, la ascensión propiamente dicha del Lucero

El sendero actual del Lucero, se constituye como el legado de una antigua ruta utilizada para subir a una fortificación militar, hoy semiderruida, situada en el mismo pico del Lucero y empleada por su valor estratégico en su época para la vigilancia y defensa de la zona en la época de los " maquis".

Comenzamos el ascenso por la falda del cerro denominado "Rajas Negras" subiendo lentamente a media pendiente y contemplando un paisaje dominado por las formaciones geológicas de calizas dolomíticas en descomposición ricas en mármol, que forman agujas y bloques meteorizados sobre los que se instalan distintas especies vegetales especializadas, entre las que podemos observar el pino pinaster negral o resinero que se resinaba hace menos de 15 años para obtención de colofonia y aguarrás en la fábrica de La Resinera constituyendo junto a la madera el principal aprovechamiento de estos montes; el pinar está acompañado por cabinas relícticas, enebros, encina, erinácea, lonicera, aulagas y multitud de especies aromáticas algunas de ellas endémicas y todas adaptadas a las duras condiciones del clima y la falta de suelo.

Una mirada hacia el Norte nos permite ver la Loma de las Vacas en la cabecera del río Añales en la que el matorral pirofítico de úlex (especialista en regenerarse después del fuego) nos indica y recuerda los sucesivos incendios que en los últimos 25 años han devastado buena parte de estos parajes excepcionales.

El primer descanso después de una media hora de subida lo podemos realizar en el llamado Collado de Los Tropezones en donde nos impresionarán los ejemplares de pino y sabina perfectamente adaptados a la roca sobre la que están instalados.

Una observación cuidadosa nos permitirá ver, sobre todo a primeras horas de la mañana ejemplares de cabras monteses muy abundante en la zona, y ciervo este último menos frecuente.

Continuamos el sendero hasta alcanzar el llamado Collado de la Perdiz, dejando a nuestra izquierda el espectacular pico con forma cónica del Cerro de la Mota. En esta zona los pinos adoptan la forma de bandera, debido al modelado que sufren sus ramas en función de los vientos dominantes, que literalmente esculpen el follaje del árbol hacia el Sur, eliminándolo en la cara Norte; en el suelo, podemos encontrarnos en zonas próximas al pinar vasijas de barro ó "potes" utilizadas para la resinación.

En este punto se abre el primer gran balcón del recorrido divisando gran parte de las provincias de Granada y Málaga con el mar al fondo, así como numerosas zonas de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama, como el Cerro del Cenacho, la Solana de Diego, el Cerro de las Chapas y el embalse de los Bermejales alimentado básicamente por los ríos Añales, Cacín y Venta Vicario cuyos nacimientos se encuentran dentro del parque Natural.

En la zona son abundantes distintas especies de rapaces cómo, el águila perdicera o la menos frecuente águila real que anida en algunos acantilados rocosos del entorno; el azor también anida en los bosques de pinar más densos próximos a la zona.

A la izquierda se despeña el barranco de los Cácines que en sus tramos más frescos alberga ejemplares de Acer granatense otra de las especies emblemáticas del Parque.

A partir de aquí la subida se hace más difícil a la vez que aumenta la dureza del paisaje que se torna rocoso y con escasa vegetación casi exclusivamente almohadillada. Los últimos tramos de la subida en zig-zag nos conducen no después de pocas vueltas a la cima del Lucero.

Nos sorprenderán las ruinas del antiguo fortín militar y sobre todo el grandioso espectáculo visual que se contempla desde allí.

A modo de orientación podremos ver en dirección Sur el Puerto de Frigiliana situado al pie del Lucero, el Cerro de Los Machos, el Salto del Caballo, Cabañeros y Navachica, al Este el Parque Nacional de Sierra Nevada y el Parque Natural de las Sierras de Huetor, al Oeste la Axarquia malagueña y zonas costeras, y hacia el Norte el Cerro de las Chapas y el pico de la Maroma. En días claros se vislumbran las montañas del Rif africano.

Es aconsejable una visita posterior a los pueblos de Arenas del Rey, Játar, Fornes ó Jayena donde podemos degustar el famoso "choto de cabrito" y sus quesos ecológicos de cabra